Siete pecados capitales en mis estantes


Una forma original de relacionar los pecados capitales con el lacer de la lectura. Muy recomendable.

Sendas en el Margen

La mirada más intensa de estos barrios tuvo a bien enviarme a un confesionario donde desnudar la inconsistencia de los pecados que almaceno en mis estantes, en esos márgenes blancos, inacabados, que conforman las sendas que rodean las palabras. Helos, pues:


Todos mis libros son carísimos, carísimos… están construidos de palabras extraordinarias, hilos de plata que desafían la mirada, el sueño, los sentidos.
No obstante, tengo uno barato. Es una hoja en blanco, la hoja donde yo escribo el libro que nunca será. No vale nada.


Yourcenar, Marguerite Yourcenar. Sus caminos se me llenan de memoria, de una memoria con texturas de inmediatez, de esa que llena cada resquicio de los sentidos y nada deja indiferente por esas confusas sendas del adentro.


Soy un alguien de bajo mantenimiento. La gula no se encuentra entre los muchos pecados que acumulo. Pero leería quizá por tercera o cuarta vez El amor en…

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